¿Quiénes son
las personas que pueden caer en la adicción del phubbing?¿cuáles son las causas?
Nuestras
propias necesidades sociales son las que nos llevan a buscar maneras más
eficaces de comunicación. Al estar en una sociedad de la información, han
proliferado muchas tecnologías que han hecho desaparecer muchas. Sin embargo no
es un secreto que muchas de las nuevas tecnologías tienen características que
pueden causar adicción y dependencia. Como los smartphones que satisfacen las
necesidades sociales muy requeridas por las personas; o los videos juegos que
están orientados a brindar entretenimiento. Si bien es cierto que la gran
disponibilidad que se vive hoy en día hacia a la tecnología genera que todo el
mundo se encuentre en situación de riesgo de adicción, existen factores que
influyen a que unos sean más susceptibles que otros. Factores que van desde la
educación hasta edad tienen un grado de influencia en el desarrollo de estas
conductas.
La
edad ha demostrado ser un factor muy influyente. Es más común ver a jóvenes con
tecnologías del siglo XXI que a adultos, inclusive son más frecuente los casos
de tecno dependencia en jóvenes que en adultos. Si bien el grado de
madurez ayuda a los más adultos a no caer en este tipo de conductas
dependientes, también hay que recordar que debido al acelerado desarrollo
tecnológico muchas personas no logran adaptarse del todo a los nuevos
“aparatos” que van apareciendo, con lo cual son adoptados con mayor facilidad
por las poblaciones más jóvenes que son más receptivos a lo novedoso, como lo
demuestra un el estudio de Aula Virtual, publicado en la Republica (9 de marzo, 2012) “83% de jóvenes limeños
pertenece a alguna red social”. Pero tampoco hay
que olvidar las incesantes campañas publicitarias de las grandes compañías que
se orientan más a la población joven.
Sin
embargo la edad no es un factor determinante. No todos los jóvenes desarrollan
conductas dependientes hacia las nuevas tecnologías e incluso existen algunos
adultos que si las desarrollan. Hay que recordar que el ambiente en que un
individuo se desarrolla muchas veces determina su comportamiento. Los jóvenes
que se encuentran en situación de riesgo son aquellos que han crecido en un
ambiente familiar poco propicio para su desarrollo o falto de un adecuado nivel
comunicativo, suelen poseer una baja autoestima y tienden a huir de un mundo
adulto que les resulta hostil, refugiándose en las nuevas tecnologías. Este refugio es una alternativa para muchos
jóvenes, que al llegar a su adolescencia, una etapa muy inestable en la vida de
un humano, empiezan a desarrollar esos hábitos. Naturalmente a medida que se va
creciendo estos comportamientos pueden desaparecer o perpetuar hasta el punto
que se necesite de la ayuda de un profesional dependiendo de la
personalidad y fuerza de voluntad que posea la persona.
¿Cuáles son las consecuencias del phubbing?
Según Luengo (2013)
Uno de los riesgos de sobre uso de los móviles, es la adicción sobre todo entre
los jóvenes y adolescentes. El uso del móvil puede generar ansiedad, trastornos
del sueño y provocar dependencia.
Según Anthony Giddens
en Un mundo desbocado (1999) citado por Luengo (2013) “La adicción entra en
juego cuando la elección, que debiera estar impulsada por la autonomía, es
trastocada por la ansiedad”.
El Phubbing se está
convirtiendo en un problema social, que como todo acontecimiento trae sus consecuencias,
como los divorcios, separaciones, pérdida de grandes amistades, alejamiento de
la familia, falta de comunicación con los hijos, inclusive estas mismas
consecuencias pueden traer problemas más complejos como ser víctima de
pedófilos, depredadores sexuales, extorsionadores, asistir a eventos donde se
comercialice libremente la drogas, etc. Esas clases de personas buscan como
víctimas a personas que paran mucho tiempo en el internet y conectados a redes
sociales, porque son los más vulnerables y eso sin hablar por rango de edades.
Este fenómeno del
Phubbing puede traer como consecuencia reducir las relaciones sociales al
intercambio de mensajes virtuales. Otras consecuencias que nos puede llevar la
práctica de este fenómeno es la falta de aprendizaje en las escuelas y
universidades, falta de atención en horas de clase, problemas de visión ya que
al estar pendiente y conectado todo el día, al celular, o cualquier tipo de
aparato tecnológico, esa luz que estos poseen afecta nuestra visión que no puede
estar todo el día en contacto de una máquina y que necesita descansar.
¿Que efecto tiene el pubbing en la conducta de los
jovenes?
. Las
consecuencias que puede traer consigo en la conducta de los jóvenes dependen
del grado en el que se encuentre. No es raro ver haya personas con
Smartphones que logren desprenderse de sus celulares cuando hay una actividad
más importante, mientras que otras simplemente no los dejan por ninguna razón.
Para los casos más graves se puede estar hablando de una adicción y por lo
tanto de una enfermedad psicológica que trae consigo cambio en el
comportamiento de la persona.
Como toda en
adicción, la tecno dependencia genera una pérdida de la realidad. Esto quiere
que se prioriza tiempo a utilizar el celular y se deja lo demás de lado, ya sea
trabajo, familia u otras actividades. Según Young (1999) citado por Castellana
Rosell et. Al. (2007). “Todo gira en torno a la realidad virtual. La red domina
su vida con una total focalización atencional. Todo esto trae consigo efectos
perjudiciales graves como escolar, abandono de estudios, y se puede producir
pequeños hurtos, aparecen pequeños sentimientos de culpa, etc.” Un claro
ejemplo son las familias que en lugar de entablar una conversación en la mesa
prefieren “chatear” por sus teléfonos celulares. Pero como se mencionó
anteriormente todo depende del grado de adicción en el que se encuentre. Esto
quiere decir que a mayor grado mayor son las consecuencias, en especial cuando
chocan con la realidad de nuestra vida diaria.
Es un hecho que en
muchos casos esto puede llevar a que la persona desarrolle problemas con su
entorno y de cómo se relaciona con él. Una actitud retraída hacia los demás
puede ser interpretada como abandono o desinterés lo cual va desgastando las
relaciones. Al igual que en los casos cuando un esposo trabaja demasiado
dejando de lado a su familia, generando un alejamiento en la relación con
ellos (pérdida de confianza y afecto), sucede lo mismo con los jóvenes. Muchas
amistades físicas se van perdiendo, incluso hay muchos que no se sienten igual
hablando con la misma persona cara a cara que atreves de una red social.
Si bien lo usual no es una situación tan crítica (mayormente es una simple
discusión de si puede dejar el celular y hablar), el riesgo de pérdida de
sociabilidad es muy preocupante pues puede traer consecuencias muy graves a lo
largo de su vida.
Esta dependencia
hacia la tecnología trae consigo ansiedad en la persona. Esto se evidencia al
momento que se debe hacer otras actividades. La persona se siente incómoda por
no poder mirar su celular pues su dependencia lo lleva a priorizar esta
actividad sobre las demás. Muchas veces esa ansiedad se puede manifestar de
diversas formas. La falta de sueño es muy común cuando alguien presenta un tipo
de adicción. La irritabilidad causada por el estrés también es muy frecuentes.
Esto influye en el desenvolvimiento de la persona y también en su salud.
¿El phubbing
en el futuro será una amenaza para la
sociedad?
El
pubbing si será una amenaza para nuestra sociedad. Según la investigación de
aula virtual, publicada en La República (9 de marzo, 2012).
Si
bien, Facebook es la red social preferida, los jóvenes de NSE´s más bajos
mencionaron otras redes con funcionalidades no encontradas en Facebook.
Valoraban: poder personalizar con colores, tipos de letras, audios, etc. el
perfil en Hi5; la posibilidad de recibir votos por sus fotos en Quepasa.com; la
facilidad para conocer gente nueva en Badoo; etc. Entre los jóvenes de NSE’s
más altos aparecieron plataformas como Tumblr o Flickr.
El
Phubbing se ha convertido en un fenómeno que ha tomado alcances
internacionales, que ha venido al Perú y que poco a poco se está convirtiendo
en una tendencia en nuestra sociedad.
Ricárdez
(2013) señala que “Para los jóvenes, el celular forma parte de su estilo de
vida, crece su obsesión por revisarlo a cada rato y esto incrementa el
Phubbing”.
El
Phubbing se da a notar más en adolescentes de entre 13 a 18 años, aunque en
general también lo pueden practicar los adultos y muy poco la gente de tercera
edad.
Según
Bustamante (2013) citado por Marcelo Bellucci (2013). “La sensación del
Phubbing es descrita como un impulso que no se puede controlar, bajo la promesa
mental de que la persistencia en la tarea va a otorgar otro rédito. Esto deja
al otro en un lugar de espectador que es muy ingrato. El que lo efectúa, por lo
general, se pone fastidioso cuando se lo hacen los otros, pero sin embargo, el
joven no puede dejar de hacérselo a los demás”.
El
nivel de Phubbing en los jóvenes puede ser muy grande y va de la mano con
la tecnodependecia y el nivel de tecnología que el joven pueda manejar. Hay
muchos factores que hacen que la persona o joven tenga esas distracciones con
su celular o con otros aparatos, desde una actualización de perfil, hacer un
clic en la opción Me gusta, publicar un comentario en Twiter, responder un
mensaje por WhatsApp, pedir vidas en juegos en línea como Candy Crush, o sacar
algún tipo de foto, puede ser de un animal o de una comida en particular y
compartirla en Instagram.
“El
87% de los adolescentes prefieren el contacto vía texto que cara a cara”
“Los
restaurantes experimentan 36 casos de Phubbing en cada sesión de cena o citas
en caso de los adolescentes y jóvenes, equivalente a permanecer solo 570 días
mientras estás en compañía de otras personas” (Yáñez, 2013, párr.7).
Los
jóvenes que pueden llegar a convertirse en phubers son en su mayoría personas
que tienen ciertas dificultades para comunicarse con individuos reales o tengas
problemas serios de concentración e imperactivismo.
Las
ciudades en las cuales los jóvenes presentan más casos de Phubbing son Nueva
York, Los Ángeles, Londres, París, Hong Kong, Sídney, Tokio, Seúl, Ciudad de
México y Mumbai, en India, eso sin tomar en consideración a los países
tercermundistas que también presentan grandes tendencias de Phubbing.
¿Cómo se
puede evitar la ludopatía?
La forma de evitar que una persona desarrolle un
comportamiento de perdida de control ante los juegos de azar con
apuestas económicas es educándola, previniendo y, en caso de que
empiece, recibiendo tratamiento cuanto antes.
Como en cualquier conducta con implicaciones adictas, lo mejor seria no
empezar nunca a jugar. Son muy importante los mensajes que lo hijos reciben de
sus padres sobre el juego. Si oyen decir constantemente que ganar es un premio
y que podría resolver los problemas económicos, pueden
estar sin quererlo, fomentando una conducta de dependencia del juego. Deben estar
atentos a las frases como "si gano todos me admiraran”, “soy mejor porque
e ganado", etc. El niño debe entender que
el sigue siendo el mismo antes de ganar y después de
ganar y que mas que admirarle por ganar, sus
amigos deberían admirarle por como a ganado, es decir ,porque ha sido
un buen compañero porque se ha esforzado mas y se a preparado mejor
.
si ven que jugar apostando les gusta, déjenlo totalmente antes
de que se convierta en un problema. No dude en consultar
aun psicólogo sobre esa inclinación y recuerde que cuanto
antes lo haga mejor.
También otra mejor forma de prevenir la ludopatía es
“contando contigo mismo” para afrontar el malestar. Muchas personas se inician
en el juego patológico como otras en el alcohol u otras drogas; para superar
situaciones emocionalmente negativas ante las que no disponen otro recurso de
afrontamiento. De esta manera, y en un primer momento, el juego les hace
olvidar su malestar. Lo usan como una pastilla contra el dolor. Poco a
poco, las luces, los sonidos… los diferentes estímulos asociados al juego, les
persiguen en su día a día, convirtiéndose en su principal fuente de dolor sin
saber cómo apartarla de sus vidas.
Si crees que esto te ocurre a ti y que los juegos de
azar te están enganchando es importante que seas tú mismo
quien quieras no continuar haciéndolo. Piensa qué es lo que te
ofrece el juego que no te brindan otras áreas de tu vida e intenta incorporar
en tu día a día eso que te falta. Es posible que juegues porque te sientas
solo, porque sea la forma de obtener algo positivo o para relajarte. Obtén ese
objetivo de manera más saludable (apúntate a una actividad que te permita
conocer gente, aprende técnicas para controlar el estrés, etcétera).
Si crees que existe una rutina que te lleva a jugar
intenta cambiarla (por ejemplo, no vayas a desayunar a ese bar en donde siempre
comienzas a jugar). También puedes controlar tu tendencia a jugar no llevando
dinero suelto. Es bueno que comuniques tu preocupación a personas de confianza
para que intenten apoyarte, así como aquellas personas que te acompañan en el
juego para que no te animen a seguir haciéndolo, aunque en este último caso es
preferible que, al menos hasta que hayas ganado un mayor autocontrol, intentes
verles menos.
Finalmente, a nivel social sería bueno ejercer un
control de la elevada exposición al juego (loterías, quinielas, etcétera), ya
que muchas veces se transmite que sólo tiene éxito el que gana.
¿Cómo se
puede ayudar a un ludópata?
Numerosas son las personas
que sufren la siguiente situación dramática: un ser querido se encuentra
poseído por una adicción y lejos de admitirla, la oculta, huye de la realidad y
miente sistemáticamente a quienes le rodean. Transcurrido un tiempo y agravada
la adicción el individuo decae física y mentalmente, se vuelve torpe, y pierde
hasta la picaresca para mentir, encerrándose en su mundo. Además, suelen
mostrar signos inequívocos de hallarse inmersos en problemas, tales como
cambios en el carácter y necesidades económicas para financiar sus adicciones.
Sucede principalmente con las drogas de cualquier tipo, el alcohol y el juego.
Debido a la temática de la
que trata mi modesto espacio, voy a tratar de exponer qué pasos deben seguirse
para intentar ayudar a un ludópata, dejando la drogadicción y el alcoholismo en
manos de otras webs especializadas en las respectivas materias.
En primer lugar, habría que
conocer cuáles son los orígenes de la enfermedad para atajarla de raíz. Por
desgracia la ludopatía no tiene un origen concreto, sino que puede ser el fruto
de una o varias causas, entre las que podríamos destacar:
Propensión innata a comportamientos
irracionales. Alteraciones neurológicas o genéticas.
- Vida aburrida, monótona y
consiguiente necesidad de alguna vía de escape.
- Falta de cariño o afecto,
sensación de soledad e igualmente, necesidad de vía de escape.
- Haber comenzado a jugar
en determinado momento de forma fortuita y experimentado la sensación de que se
puede ganar mucho dinero de esa manera.
Igualmente se deben conocer
cuáles son los comportamientos típicos de una persona que puede ser ludópata.
Pese a que ya los he tratado en alguna ocasión, vuelvo a enumerar alguno de
ellos:
Jugar para olvidar problemas.
- Jugar más tiempo del que
se tiene planeado.
- Remordimientos después de
haber jugado.
- Falta de control,
imposibilidad de dejar de jugar. Inquietud e irritabilidad cuando intenta
detener o interrumpir el juego.
- Necesidad de arriesgar
importes cada vez superiores, generalmente para recuperar pérdidas.
- Ilusiones falsas de
recuperar pérdidas pasadas.
- Preocupación sobre la
forma de obtener dinero para financiar el juego.
- Pedir dinero prestado a
familiares y/o amigos para jugar.
- Comisión de actos
ilegales, fraude, engaño o robo, para obtener dinero destinado al juego.
- Alteraciones del sueño a
causa del juego.
- Mentir de forma
continuada y compulsiva como consecuencia del juego.
- Repercusiones en la vida
afectiva o laboral.
Expuestos los posibles
orígenes y síntomas, queda probablemente por tratar la parte más complicada del
proceso. ¿Qué hacer para prestar ayuda? ¿Cómo prestarla de forma eficaz y
efectiva? Según la clase de persona que se trate, puede entrañar mayor o menor
dificultad e incluso en algunos casos podría llegar a ser imposible una
reversión de la patología. De cualquier manera, considero que las pautas más
adecuadas para prestar apoyo a un ser querido que se halle inmerso en el juego
compulsivo podrían ser:
1- Tratar de informarle
sobre su problema. Actuar con entereza, puesto que el jugador generalmente no
tiene conciencia de las dimensiones de su problema. Se debe explicar al enfermo,
con elementos objetivos, el estado real de la situación: las cantidades que se
conoce a ciencia cierta que emplea en el juego, el tiempo que no está dedicando
a los familiares, su irritabilidad o nerviosismo y por supuesto, las mentiras
que se han contrastado.
2- Toda vez que quien trata
de ayudar no dispone de formación ni conocimientos sobre la materia, debería
optarse por la recomendación de acudir a un profesional o a una asociación de
ayuda. Tarea complicada según el caso, al igual que la anterior, debido al
negacionismo que experimentan la mayoría de afectados.
3- Restricción del dinero.
Impedimento de acceso a tarjetas de crédito, cuentas bancarias, etc.
4- Incidir y actuar sobre
la causa que pudo motivar su patología. Por ejemplo, si se estima que se ha
podido deber a falta de ocio o incentivos, buscar alternativas durante el
tiempo libre para que el enfermo intente “olvidar” su adicción y adopte nuevos
hábitos.
5- Control de los lugares
frecuentados y de la conexión a Internet si constara que el problema es con los
casinos virtuales, mesas virtuales de poker, etc.
¿Cuáles son lo síntomas de un ludópata?
Las personas que sufren de ludopatía muchas
veces se sienten avergonzadas y tratan de evitar que otras personas se
enteren de su problema. La Asociación Estadounidense de Psiquiatría (American
Psychiatric Association) define a la ludopatía como el comportamiento que
tiene cinco o más de los siguientes síntomas:
Cometer delitos para conseguir dinero para
jugar.
Sentirse inquieto o irritable al tratar de
jugar menos o dejar de jugar.
Jugar para escapar de los problemas o de
sentimientos de tristeza o ansiedad.
Apostar mayores cantidades de dinero para
intentar recuperar las pérdidas previas.
Perder el trabajo, una relación u
oportunidades en sus estudios o en su carrera debido al juego.
Mentir sobre la cantidad de tiempo o dinero
gastada en el juego.
Hacer muchos intentos infructuosos por
jugar menos o dejar de jugar.
Necesidad de pedir dinero prestado debido a
las pérdidas ocasionadas por el juego.
Necesidad de apostar cantidades cada vez más
grandes de dinero para sentir excitación.
Pasar mucho tiempo pensando en el juego, como
recordar experiencias pasadas o formas de conseguir más dinero con que jugar.
¿Las personas ludópatas están aumentando?
Jugar no es malo. Más aún, el juego es parte del proceso de maduración y
aprendizaje de las personas. El problema es cuando se convierte en un síndrome
de dependencia conocido como ludopatía.
Se trata de una patología que desde 1992 es reconocida como una
enfermedad por la Organización Mundial de la Salud.
El ludópata es aquella persona que tiene un impulso irreprimible de
jugar, a pesar de ser consciente de las consecuencias personales, sociales y
económicas de esa conducta.
Aunque no hay estadísticas oficiales al respecto, se estima que entre el
1% y el 3% de la población mundial es adicta al juego.
De esta población, entre 5 y 20 millones viven en América Latina.
"En Argentina, la ludopatía está creciendo muchísimo porque la
oferta es impresionante. Hay bingos en todos los barrios. Es un negocio muy
productivo para quien lo maneja", dijo Isabel Sánchez Sosa, directora y
coordinadora de la Asociación de Jugadores Compulsivos de Argentina que fue
creada hace 26 años, la primera en tratar esta enfermedad.
¿El selfie puede generara problemas
mentales?
La
usual conducta del “selfie” (autorretratarse con el móvil) y publicar las
imágenes en las redes sociales puede generar problemas mentales, en caso de no
obtener el reconocimiento del público, según advierte una especialista
tailandesa.
"Prestar
demasiada atención a las fotografías publicadas, controlando quién las mira o a
quién le agrada o quién comenta, con la esperanza de lograr la mayor cantidad
posible de 'me gusta' es un síntoma de que las 'selfies' están causando un
problema", declara la especialista en salud mental, Panpimol Wipulakorn.
La
aceptación social a través del “selfie” puede generar ciertos efectos
dependiendo del individuo. Algunos se alegran al obtener unos cuantos “me
gusta”, pero otros necesitan lograr todos los que pueden y se convierten en
“adictos” a tal reconocimiento social.
Los
que no obtienen un resultado esperado, es decir una gran cantidad de “me
gusta”, pueden dañar su confianza y crear pensamientos negativos hacia
ellos mismos.
Esta moda también puede generar nervios, dudas y
desdicha, efectos que podrían provocar paranoia, depresión, una personalidad
susceptible y compartimientos celosos.
Panpimol
indica esta conducta impediría el crecimiento de los países en desarrollo, ya
que la ausencia de confianza en los jóvenes originaría una generación “sin
liderazgo” y sin “capacidad creativa e innovadora”.
Expertos sostienen que se pueden producir depresiones
o paranoias sino se obtiene el reconocimiento del público.
La moda de autorretratarse con el móvil
("selfie") y colgar el resultado en la red puede acarrear problemas
mentales, como depresiones o paranoia, si no se obtiene el reconocimiento del
público, advierte una doctora tailandesa.
"Prestar demasiada atención a las fotografías publicadas, controlando quién las mira o a quién le agrada o quién comenta, con la esperanza de lograr la mayor cantidad posible de 'me gusta' es un síntoma de que las 'selfies' están causando un problema", declara la especialista Panpimol Wipulakorn, del departamento tailandés para salud mental.
La experta señala que tales comportamientos podrían derivar en problemas cerebrales en un futuro, especialmente aquellos relacionados con la falta de confianza hacia uno mismo.
"Prestar demasiada atención a las fotografías publicadas, controlando quién las mira o a quién le agrada o quién comenta, con la esperanza de lograr la mayor cantidad posible de 'me gusta' es un síntoma de que las 'selfies' están causando un problema", declara la especialista Panpimol Wipulakorn, del departamento tailandés para salud mental.
La experta señala que tales comportamientos podrían derivar en problemas cerebrales en un futuro, especialmente aquellos relacionados con la falta de confianza hacia uno mismo.
¿Qué relación tiene el autoestima con el selfie?
La seguridad y autoestima son cruciales en el
desarrollo de las personas para alcanzar la felicidad y la satisfacción
personal.
Su carencia, no obstante, causa nervios, dudas y la
infelicidad del individuo, que podrían desembocar en problemas mayores como la
paranoia, depresión, comportamientos celosos y personalidad susceptible.
"No creo que vaya a tener ningún problema en el futuro por compartir mis fotos con mis amigos. Siempre hace ilusión ver que a muchas personas les gusta lo que compartes en 'Facebook' o 'Instagram', pero a mí no me obsesiona", declara a Efe Sirirat Suakaewnoy, estudiante de comunicación en Bangkok.
El centro comercial "Siam Paragon", que a diario acoge a miles de locales y turista en Bangkok, se alzó este año con el galardón al lugar más popular entre los seguidores de la red social "Instagram", aplicación donde se cuelgan cada día más de 55 millones de fotos, por delante de Times Square, Disneylandia o la Torre Eiffel.
"Me parece divertido publicar fotos sobre cosas que me gustan, lugares que visito, mis almuerzos o el humor con el que me levanto por las mañanas", indica Nink Manadamrongthan, quien asegura sube entre una o dos fotos a diario a las redes sociales.
La palabra "selfie", que designa a la foto que nos hacemos y que habitualmente colgamos en las redes sociales, fue elegida como "palabra del año 2013" por los diccionarios Oxford de lengua inglesa, tras extenderse significativamente su uso.
Ya son célebres las "selfies" que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, junto a sus homólogos del Reino Unido, David Cameron, y Dinamarca, Helle Thorning, se tomaron durante el funeral del expresidente sudafricano y premio nobel de la paz, Nelson Mandela.
Otras personalidades de distintos ámbitos, como el cantante canadiense Justin Bieber, el futbolista brasileño Neimar o el actor estadounidense Tom Hanks, han posado y publicado numerosas fotos en sus perfiles de las redes sociales.
La experta tailandesa sostiene que, además de daños personales, las "selfies" también pueden lastrar el crecimiento de los países en desarrollo, porque la falta de confianza de los jóvenes puede crear una generación "sin liderazgo", de personas "simples" sin "capacidad creativa e innovadora".
Hábitos como atender a las personas u observar las cosas que nos rodean a diario, así como practicar deporte y actividades con familiares y amigos, como ir al cine o viajar, son algunas de las ideas aportadas por la doctora para combatir la adicción a las "selfies".
"No creo que vaya a tener ningún problema en el futuro por compartir mis fotos con mis amigos. Siempre hace ilusión ver que a muchas personas les gusta lo que compartes en 'Facebook' o 'Instagram', pero a mí no me obsesiona", declara a Efe Sirirat Suakaewnoy, estudiante de comunicación en Bangkok.
El centro comercial "Siam Paragon", que a diario acoge a miles de locales y turista en Bangkok, se alzó este año con el galardón al lugar más popular entre los seguidores de la red social "Instagram", aplicación donde se cuelgan cada día más de 55 millones de fotos, por delante de Times Square, Disneylandia o la Torre Eiffel.
"Me parece divertido publicar fotos sobre cosas que me gustan, lugares que visito, mis almuerzos o el humor con el que me levanto por las mañanas", indica Nink Manadamrongthan, quien asegura sube entre una o dos fotos a diario a las redes sociales.
La palabra "selfie", que designa a la foto que nos hacemos y que habitualmente colgamos en las redes sociales, fue elegida como "palabra del año 2013" por los diccionarios Oxford de lengua inglesa, tras extenderse significativamente su uso.
Ya son célebres las "selfies" que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, junto a sus homólogos del Reino Unido, David Cameron, y Dinamarca, Helle Thorning, se tomaron durante el funeral del expresidente sudafricano y premio nobel de la paz, Nelson Mandela.
Otras personalidades de distintos ámbitos, como el cantante canadiense Justin Bieber, el futbolista brasileño Neimar o el actor estadounidense Tom Hanks, han posado y publicado numerosas fotos en sus perfiles de las redes sociales.
La experta tailandesa sostiene que, además de daños personales, las "selfies" también pueden lastrar el crecimiento de los países en desarrollo, porque la falta de confianza de los jóvenes puede crear una generación "sin liderazgo", de personas "simples" sin "capacidad creativa e innovadora".
Hábitos como atender a las personas u observar las cosas que nos rodean a diario, así como practicar deporte y actividades con familiares y amigos, como ir al cine o viajar, son algunas de las ideas aportadas por la doctora para combatir la adicción a las "selfies".
¿ Actualmente el uso del selfie a aumentado o a disminuido ?
En los últimos meses es probable que hayas
oído hablar cada vez más de las “selfies” y no es de extrañar, pues los
autorretratos están sin duda de moda. Tal y como lo define el diccionario
Oxford, una “selfie” es “una fotografía que alguien se hace a sí mismo, normalmente
con un teléfono inteligente o una cámara web, para colgarla en
un foro o red social”. Esta palabra fue
seleccionada por la institución como el término del año 2013, y es que según sus datos, el uso de la palabra ha aumentado entre los
angloparlantes en un 17.000% en el último año.
Los “selfies” más sonados de los famosos han
popularizado sobremanera este fenómeno en los últimos meses. Polémica fue la autofoto que se tomaron en el funeral de Nelson
Mandela los dirigentes políticos Helle Thorning-Schmidt
(primera ministra danesa), David Cameron (primer ministro británico) y Barack
Obama (presidente de EE.UU.) en diciembre del 2013. Y parece que la Casa Blanca
no está muy contenta con el último “selfie” del presidente, que se ha usado con motivos
comerciales sin su consentimiento.
El mes pasado pudimos ver cómo Ellen DeGeneres protagonizaba el “selfie” más retuiteado de la historia, cuando en plena gala de los Oscars convocó a varios famosos para tomarse un autorretrato con ellos. La imagen alcanzó más de un millón de retweets en una hora, y actualmente lleva ya más de 3 millones.
El mes pasado pudimos ver cómo Ellen DeGeneres protagonizaba el “selfie” más retuiteado de la historia, cuando en plena gala de los Oscars convocó a varios famosos para tomarse un autorretrato con ellos. La imagen alcanzó más de un millón de retweets en una hora, y actualmente lleva ya más de 3 millones.
¿Qué causa el selfie en la vida delas personas ?
"Las 'selfie' causan un impacto en la vida de cada individuo. Publicar fotos para buscar la aprobación de los colegas está en la naturaleza del hombre. Si la gente hace una cosa y logra una pequeña recompensa, volverán a repetir el acto", explica la doctora.
Sin embargo, esta recompensa que es lograr la aceptación social tiene diferentes efectos dependiendo de la persona: algunos se contentan obteniendo unos pocos "me gusta", mientras otros "necesitan" lograr todos los que puedan y se vuelven "adictos" a este reconocimiento social, desgrana Panpimol.
Aquellas personas que no logran la cantidad de apoyos esperados optarán por publicar una nueva instantánea, pero si la respuesta continúa siendo negativa podría dañar la confianza de la persona o crear pensamientos negativos hacia uno mismo.

























